Es curioso cómo a veces puedes descubrir nuevas pasiones sin tener que abandonar las que ya tenías, y algo así me pasa con el «Junk Journaling». Os lo cuento todo… y al final, una sorpresa.
¿Sabéis en qué consiste? Yo le llamo «mi colección de basuritas», porque claro, ¿cómo no iba a ir de coleccionar? Dichoso Diógenes, que para seguirme liando ahora va y se inventa «las basuras bonitas». Lo cierto es que esto debe venir de lejos porque hace mucho que existe el dicho «la basura de unos es el tesoro de otros», y a mí, esto me pasa, aunque, hasta ahora, sólo utilizo mi basura.
No os asustéis que todavía no vivo rodeada de bichos ni nada así (a no ser por alguna araña patuda que aparece por casa de vez en cuando; lo normal, vamos).
Pues eso, «Junk Journaling» es algo así como «Diario de basuras»: vas recolectando etiquetas, códigos de barras, códigos QR, pegatinas de la fruta, tickets de compra, sobres de azúcar, envoltorios y envases, etc., y luego los vas pegando en las páginas de un diario.
¿Cuáles son las reglas? En realidad no hay, y eso es genial en general, pero a veces no, porque como no tengas muy claro qué es lo que quieres hacer te pueden dar las tantas y sigues sin haber pegado nada nuevo en el diario.
¿Cómo lo hago yo? Os lo cuento, pero es sólo como yo lo hago, no como hay que hacerlo, ¿ok?
Voy guardando los envases, cajas, envoltorios, tickets de compra, etc. También papel de regalo: cuando es bonito, hasta para abrir un regalo voy con cuidado, no lo rompo y procuro despegar el celo poco a poco. Por ejemplo, el de la sección de Juguetes de ECI (El Corte Inglés) que hay en mi diario, aunque no le he hecho fotos porque la página está sin terminar.
Todo lo que tiene relación lo guardo junto, y así, cuando voy a hacer una nueva página, sólo saco esas cosas, y el resto se queda en la carpeta, caja, o donde lo haya guardado.
Lo siguiente que hago (aunque generalmente lo hago cuando voy a guardarlo) es «pelarlo» si lleva cartón: si es parte de una caja o un envase que tenga cartón lo enrollo un poco, con cuidado de no doblarlo porque luego eso se nota y queda feo (bueno, parece que acabamos de encontrar una regla: no hacer dobleces), y luego empiezo por una esquina a despegar entre sí el cartón y la primera capa donde está rotulado.
Hoy no tengo fotos del proceso. Si os interesa puedo hacer un tutorial, pero mejor en vídeo, en mi canal de YouTube, para que se pueda ver cómo hago esto. Decídmelo en comentarios, y lo hago.
Voy a enseñaros tres páginas de ejemplo: dos que he hecho con cajas de Barbies que he encontrado en Action (mi nuevo lugar favorito para comprar materiales para mis manualidades a muy buen precio -no me pagan; ¡ojalá!-), y otra que empezó siendo todo un experimento (luego os lo explico) y terminó por ser una página que me gusta mucho (y todo fue fruto del azar, llamémosle poéticamente «serendipia»).
Aquí tenéis la página que hice con mi primera Barbie encontrada en Action, o más bien, como dije en Instagram: cuando Barbie me encontró a mí en Action.

Hacía mucho tiempo que le tenía el ojo echado a esta Barbie: es una de las trece con el molde Odile (creado por Angel Kent en 2020) que existen hasta ahora.
De esas trece tengo tres de la línea Playline (para jugar):
- las dos Sirenas Dreamtopia (pelo rosa y pelo lila). Mi favorita es la del pelo lila porque es 100% Japanese Style.
-
la Barbie Fashionista #249, que, mira por donde, es de la que estamos hablando, jejeje.
Aquí tenéis una foto de mis tres Odile (hasta ahora).
¿A que son bonitas? Fijaos qué diferentes parecen, y es el mismo molde. Quizá por eso nos fijemos tanto en el face mold de cada muñeca. Por cierto, ya tienen cuerpos MTM (Made to Move), aunque tenían cuerpos sin articulaciones, y en el caso de las sirenas, pues cola y pecho de colores, claro.
Pero volvamos al tema del post: mi Junk Journal actual. Os enseño ahora la página que hice para la segunda Barbie que he comprado en Action.
Esta es la Barbie Fashionista #244, como podéis ver en la foto. ¿Por qué la compré? Porque es regordocha, y sus mechones lilas acabaron de convencerme del todo. Me pareció una muñeca distinta. La pena es que no tenía por casa un cuerpo curvy para darle, así que le tocó un cuerpo MTM del montón…
Me pareció muy bonita por ser distinta al resto de muñecas que estaban junto a ella. No iba con la intención de comprarla, pero el FOMO que tengo siempre en Action hizo que me la trajera a casa.
Y, para terminar, os enseño una tercera hoja que no tiene nada que ver con Barbies ni con muñecas, y que, como os adelanté es pura poesía porque es 100% fruto de la casualidad. Primero os la enseño y luego os la explico.
¿Veis el fondo de la página? Está hecha con cromos de Animales de Panini que A. iba a tirar a la basura. Cuando me di cuenta de que eran marcos le pregunté si podía quedármelos.
Los recorté para que cupieran en la página y los pegué y aproveché los recortes para completar toda la página con ese mismo fondo, que me pareció otoñal desde el principio, y el azar hizo que, mientras estaba colocando pegatinas con relieve y purpurina en una carpeta de anillas, dentro de fundas transparentes, los gnomos me dijeron: «¡Eh! ¡Psch! ¡Tú, sí, tú! Somos perfectos para un paisaje otoñal». Y yo pensé, «vale, pero, ¿dónde puedo pegar esto y que quede bien?» Y la magia se produjo… No me preguntéis cómo, pero así fue…
En un principio, cuando sólo tenía los marcos de cromos pegados pensé: «¡Menudo churro de página!», pero… tenían que estar en mi Junk Journal porque estaban destinados a ser una página que me encanta.
Excepto los gnomos, que los coloqué distribuidos porque no tenía más, todo fue sin pensar, casi como esas poesías automáticas que aparecen por las páginas de mis Journals y que hablan de transformación y positivismo. ¡Ojo! Son poesía automática. Salen del boli sin pensar. No tienen rima, pero «pegan». Es muy curioso y me gusta mucho hacerlo porque me quedo muy zen, con los pensamientos apagados durante un rato. Es muy sano. Os lo recomiendo, no sólo por lo bien que sienta, sino porque no te esperas el resultado. A mí me hacen sonreír.
Bueno, pues por hoy ya no me queda mucho más que contaros. Sé que falta que os enseñe la Barbie prota de la segunda página, pero ahora mismo no la tengo por aquí. Editaré el post para incluirla.
Y no, no me he olvidado, pero lo he dejado para el final (como se hace ahora en las RRSS): ¡¡¡estoy escribiendo mi primer post después de más de tres años y medio!!! Quiero que esto signifique mi vuelta al blog y a mis Redes Sociales.
Supongo que os habéis fijado en que he transformado el blog: tiene las fuentes y los colores que usé allá por 2011 o 2012, pero con las mejoras que permiten las tecnologías actuales. Por cierto, no, no soy una IA. Sigo siendo la misma Taqué-Taqué, aunque más mayor de edad, pero la misma de espíritu. Así que… ¡nos vemos (leemos)!



